Tendencias de los hoteles de montaña invierno 2023

10 de octubre de 2022

¿Cuál es el futuro de la industria hotelera de montaña?

Todos sabemos que el cambio climático se deja sentir especialmente en las montañas. Las temperaturas están aumentando (+1,7ºC por década desde 1900), la nieve es cada vez más escasa (la duración de la capa de nieve ha disminuido un mes desde 1900) y los glaciares se están derritiendo.

Según el Instituto de Sostenibilidad de Cambridge, "el turismo contribuye a cerca del 5% de las emisiones de gases de efecto invernadero" y se prevé que alcance el 13% en 2035. A medida que aumentan las temperaturas, la capa de nieve disminuye drásticamente.

* La evolución de la experiencia

Alta demanda y nuevas expectativas

Las expectativas de los huéspedes que vienen a alojarse en la montaña en invierno están cambiando y diversificándose. Paralelamente al turismo desarrollado en torno a los deportes de invierno, algunos turistas no vienen a esquiar, sino a aprovechar los amplios espacios abiertos y el excepcional entorno natural tras más de dos años de aislamiento o confinamiento por la pandemia.

Esta nueva clientela busca una experiencia única en un entorno extraordinario. Para satisfacer esta demanda y compensar la reducción progresiva de la capa de nieve, los hoteles de alto rendimiento están desarrollando servicios orientados al bienestar, ya sea en forma de spa, gastronomía o deportes distintos del esquí.


Los hoteles se adaptan

Ante estos cambios, los hoteleros se adaptan constantemente al establecimiento de nuevas experiencias turísticas. En efecto, los tipos de turismo presentes en el campo y en la ciudad, están disponibles en la montaña: enoturismo, cicloturismo y turismo de bienestar.


En un contexto en el que la nieve empieza a escasear, las zonas de alta montaña están dominadas en su mayoría por hoteles de alta gama, aunque se observa la apertura de lugares más accesibles económicamente, que ofrecen servicios de calidad, como los albergues juveniles de "nueva generación" orientados a las nuevas tecnologías y al estilo de vida, como Ho36 o The People Hostel.

Los grupos ajenos al sector hotelero también están lanzando sus proyectos, inspirados en las nuevas expectativas de los huéspedes. Por ejemplo, el Folie Douce es un hotel de Chamonix que ofrece una experiencia más bien festiva, y Paris Society, experto en gastronomía, abrió Refuge de Solaise en Val d'Isère.

En cuanto al diseño de interiores y la experiencia de los huéspedes, también estamos asistiendo al nacimiento de una nueva era para el diseño de hoteles. Cada vez son más los hoteles de estilo de vida, como el ILY House of Happiness, el RockyPop o el Whitepod Hotels.

Antes más rústicos, clásicos y sencillos, los hoteles de montaña intentan ahora romper con la tradición para hacer sus espacios más "instagrameables", tanto a través de la decoración como de las actividades que promueven la convivencia y el compartir la experiencia del huésped. El objetivo es destacar de verdad, subir de categoría y afirmar la creciente profesionalidad de los alojamientos.

Los complejos turísticos también se reinventan
Si el cambio climático y los hoteles están cambiando, también lo hacen los complejos turísticos, que se reinventan constantemente. Los deportes de invierno se multiplican y también las posibilidades,
ofreciendo cada vez más actividades (por ejemplo, una tirolina en Val Thorens), eventos (por ejemplo, el Festival de Salsa en verano en Avoriaz), lugares festivos (Folie Douce), complejos deportivos (nuevo complejo en Val Thorens) o un juego de escape a tamaño real.

Algunos espacios que sólo abrían en invierno están empezando a abrir también en verano y se plantean permanecer abiertos todo el año reduciendo su impacto en el medio ambiente.


* El uso de la energía es un problema importante en la montaña

Con todos estos cambios, las estaciones de montaña se enfrentan a importantes retos ecológicos y energéticos.

En efecto, según la Asociación del Carbono en la Montaña, el turismo en Francia representa 4,8 millones de toneladas de residuos al año, de los cuales el 22% corresponde a las vacaciones de esquí (gran parte debido a la calefacción).

Por tanto, el sector del turismo de montaña debe adoptar procesos innovadores y ecorresponsables. El respeto a la biodiversidad también se ha convertido en algo esencial a tener en cuenta para cualquier estación de montaña.


La evolución de las estaciones de montaña

Las oficinas de turismo tienen como objetivo reducir el uso de la energía y el impacto medioambiental, haciendo cosas como fomentar el uso del transporte público. Las iniciativas son innumerables, ya sean centradas en la movilidad, como las de las diez estaciones de Labellemontagne, Les Menuires con Co'lidays, la estación de Bourg Saint Maurice con el funicular a 5 minutos de Les Arcs, u orientadas a la energía, como el desarrollo de un sistema centralizado de calderas de madera/electricidad en Avoriaz o la sala de calderas de biomasa en La Plagne.

Los municipios promueven la construcción de edificios de bajo consumo y alta calidad ambiental, como por ejemplo Altapura en Val Thorens.

También promueven los desplazamientos a pie mediante la creación de lanzaderas eléctricas como en Val d'Isère, Les Gets o Avoriaz...

Otros intentan obtener una certificación, como la etiqueta Green Flocon, que garantiza el compromiso sostenible de los destinos turísticos de montaña.

Hoteles más eco-responsables

Los hoteles tratan de ser más ecológicos adoptando procesos más verdes que impliquen al huésped -preguntando a los clientes si quieren que se les cambien las sábanas o las toallas-, eliminando las botellas de plástico para dar paso a las fuentes de agua, etc.


Cada vez son más las marcas que piden a las asociaciones que eviten el despilfarro recuperando la comida de los restaurantes o recuperando el jabón usado (asociación Unisoap).


La digitalización de los menús de los restaurantes y de los directorios de las habitaciones es también un proceso ecológico que evita el desperdicio de papel.

Las marcas hoteleras se comprometen a respetar las cartas de desarrollo sostenible o de responsabilidad social (Accor con Planète 21, IHG con Green Engage, Hilton con Travel with Purpose).
El Grupo Barrière creó el programa Planet Barrière, compuesto por 5 pilares: "Gobernanza y diálogo", para que el impacto medioambiental sea responsabilidad de todos y para movilizar a todos los empleados; "Relación con el cliente", para empoderar al huésped e involucrarlo en el proceso; "Responsabilidad del empleador", para mejorar la calidad de vida en el trabajo; "Medio ambiente", para limitar el impacto medioambiental; y finalmente "Desarrollo local", como último pilar de su política, para promover el desarrollo territorial.

Los hoteles necesitan y quieren resolver todas las cuestiones relacionadas con la contratación y la rotación. Por eso se comprometen a crear planes de fidelización de los empleados, de calidad de vida en el trabajo, de beneficios, de perspectivas de desarrollo, de salarios... La ecología es ya un tema central para algunos hoteles, como el Whitepod Monthey o el Wom Tignes (apertura en 2023).


Oportunidades de crecimiento para el sector de los hoteles de montaña

Ante la creciente demanda de clientes que buscan la naturaleza y el aire libre, la constante evolución y los cambios en el sector de los hoteles de montaña pueden parecer a veces vertiginosos.

Pero estos cambios son, en última instancia, una gran oportunidad para destacar y adelantarse al mercado mientras se perfecciona la marca.

Al fin y al cabo, ¿qué mejor que situar el entorno y la experiencia de los huéspedes en el centro de su estrategia y su propuesta de valor para retener a los huéspedes y convertir a nuevos objetivos?

Amina Zinaï
Directora de Marketing Digital de Alps @influenciety